Actualmente contamos con una alternativa no quirúrgica basada en la recuperación de las sustancias que la piel pierde con los años.
Mediante la infiltración de sustancias podemos disimular y corregir el déficit de volumen o mejorar la proyección de los labios, consiguiendo de manera sencilla ganar un espléndido aspecto.
Los materiales que utilizamos pueden ser temporales o definitivos, son biocompatibles con el organismo, de consistencia análoga al tejido en que se implantan, por lo que son casi totalmente imperceptibles al tacto. Son química y físicamente estables en el tiempo, por lo cual permiten conseguir un resultado natural.
Puede trabajarse el volumen del labio o sencillamente perfilar el borde y el arco de cupido con resultados más naturales.
La infiltración se efectúa bajo anestesia local, pueden ser una o más sesiones hasta conseguir el volumen deseado paulatinamente.
La recuperación después de cada sesión es casi inmediata y los resultados son excelentes y seguros.
La clave de un buen resultado es la combinación del material a infiltrar, así como la experiencia en su aplicación, así como hacerlo poco a poco sin grandes aumentos.