Llamamos hilos tensores a un tipo de suturas que sirven para poder estirar la piel, el tejido graso o la musculatura, según lo que deseemos tensar y conseguir, sin dejar cicatrices.
Estos hilos los fabrican diferentes laboratorios con formas de espículas, raspas, conos o nudos y pueden ser de material reabsorbible o no.
Vienen estériles y con agujas o cánulas incorporadas para introducirlos, pasar los hilos y dejarlos, normalmente, debajo de la piel.
Se pueden estirar el mismo día de la intervención o en ocasiones retensarlos más a los 3 o 4 meses para tener un efecto aún mejor.
Los hilos tensores se colocan bajo Anestesia Local y si lo prefiere el paciente, con sedación suave.
Las zonas donde más comúnmente se aplican son las siguientes: cara, cuello, pechos y glúteos.
En cara y cuello, suelen colocarse dos hilos en cada lado para elevar pómulos y dos hilos en la zona mandibular para elevar cuello.
Los hilos se pasan desde las patillas hasta la comisura o ángulo de la boca. Por encima elevarán los pómulos y por debajo el cuello.
Si colocamos cuatro hilos en cada lado, elevamos toda la cara y cuello.
Para elevar cejas podemos colocar de dos a cuatro hilos más pequeños que van de las entradas hasta las mismas cejas.
En pechos los hilos se colocan de diferentes formas, pero la más corriente, es la que los hilos van a la clavícula rodeando la mama hasta subir otra vez a la clavícula y se suelen colocar de cuatro a seis hilos por pecho, según peso o tamaño del mismo y lo caídos que estén.
En glúteos se pasan desde la línea media interglútea (rabadilla) en forma de abanico hacia abajo hasta los extremos laterales e inferiores de los glúteos. Se colocan unos seis u ocho hilos por cada lado. Estos hilos se entrecruzan con los del otro lado del glúteo y se anudan entre ellos para elevarlos.
Los efectos conseguidos varían mucho según la calidad de piel, el envejecimiento, el tipo y número de suturas empleadas etc… contribuyen pues muchos factores. Por lo tanto los resultados son muy variables.
Los mejores resultados que hemos observado son sin duda alguna en cuello.