Entre las malformaciones más frecuentes del tórax encontramos las asimetrías y el pectum excavatum o tórax hundido.
En estos casos es necesaria una planeación adecuada del tipo de procedimiento a efectuar, ya que esto requerirá , según sea el caso, la colocación de prótesis (una o dos), y remodelación de áreas adyacentes, con el fin de simetrizar las estructuras.