Consiste en extraer cabello del propio paciente de las zonas laterales o de la nuca, donde nunca cae el cabello, y se coloca en las zonas afectadas.
Una vez injertado y tras un período de 3 meses, iniciará su crecimiento normal. El proceso se realiza en breves sesiones ambulatorias, cuyo número oscila entre una y cuatro según el grado de extensión de la alopecia.
El tratamiento es absolutamente indoloro, y se practica bajo anestesia local, no deja cicatrices visibles, ya que los injertos se hacen pelo a pelo o en pequeños injertos de dos o tres cabellos.
Una vez finalizada la intervención, el paciente deberá seguir unos mínimos cuidados durante 24-48 horas.
El cabello implantado crece de por vida y con las mismas características de la zona donadora.
|