Hay casos en que existe un exceso de la piel del escroto que puede ser antiestético o dar un aspecto de vez precoz.
La corrección de este problema es quirúrgica, eliminando el exceso de piel, elevando así los testículos muy caídos o colgantes, restaurando la apariencia de la zona.
Se puede llevar a cabo bajo anestesia local y de manera ambulatoria. La recuperación es sencilla y no afecta ni la sensibilidad ni la funcionalidad de la zona. Las cicatrices del escroto quedan muy disimuladas en el rafe o línea media y son imperceptibles.