Los partos, la edad, el peso y otros factores pueden condicionar una laxitud del canal vaginal la cual es progresiva y puede afectar la calidad de las relaciones íntimas, esta situación se puede corregir mediante una sencilla cirugía.
Este procedimiento es relativamente sencillo siempre y cuando se efectúe de la manera correcta y por parte de alguien con experiencia, esto permitirá conseguir un buen resultado, con una recuperación rápida y sobre todo manteniendo la naturalidad de la zona, lo cual redunda en una mejora de la autoimagen y la seguridad de las pacientes.
La mayoría de los procedimientos son ambulatorios y bajo anestesia local, después de la intervención hay que estar en observación un par de horas y luego puede marchar a casa. Las labores habituales se pueden reiniciar al cabo de 5 a 7 días, el ejercicio y las relaciones íntimas al cabo de 2 semanas a un mes.