Rinoplastia

Rinoplastia

Rinoplastia

Existen dos tipos de rinoplastias: la simple y la compleja.

  • La rinoplastia simple es aquella que afecta a la parte cartilaginosa, es decir, a la zona móvil de la nariz. Permite mejorar pequeños detalles del tabique, dorso, punta ancha o caída.
  • La rinoplastia compleja es la que comporta la modificación del hueso nasal porque es grande, ancho o muy prominente, y a menudo ocasiona trastornos respiratorios.

No siempre la rinoplastia tiene que ser reductiva, en ocasiones será conveniente aumentar su tamaño para dar más relieve a la punta, para levantar el dorso o para corregir deformidades congénitas o traumáticas. En estos casos puede ser necesario colocar injertos de tejidos tomados del propio paciente o una prótesis nasal para dar forma o sostén a la nariz.

PERFIL DEL PACIENTE

Personas que presenten alteraciones físicas, a menudo acomplejantes, por una nariz demasiado prominente o demasiado chata, y que en ocasiones provoca dificultades respiratorias.

PROCEDIMIENTO

Cada rinoplastia es diferente y  debe evaluarse en todas sus estructuras. La vía de abordaje más común es la que conocemos como “cerrada”, aunque se tiende cada vez más a practicarse la rinoplastia “abierta”.

La rinoplastia cerrada es la que se practica a través de incisiones en el interior de la nariz de tal forma que no queda ninguna cicatriz externa visible. Por estas incisiones el cirujano puede tallar y modelar los huesos y cartílagos de la nariz configurando una nueva estructura.

Para aquellos casos más complejos, particularmente para grandes deformidades de la punta, se practica la llamada rinoplastia abierta. En ella se accede a las estructuras propias de la nariz a través de una incisión mínima en la base la columela. Por esta incisión se expone en su totalidad la anatomía de la zona, lo que nos permite tallar y modelar los cartílagos de la punta de la nariz de forma más precisa configurando la nueva estructura nasal.

DURACIÓN DE LA INTERVENCIÓN

De 2 a 3 horas

PROTOCOLO

Preoperatorio

  • Evaluación de la zona para determinar la adecuación del tratamiento
  • Seguir pautas concretas que determine el doctor
  • Analítica y pruebas sobre el estado cardíaco y respiratorio

Anestesia

  • Local y sedación, o general

Hospitalización

  • Ambulatoria o ingreso de 24 h

Postoperatorio

  • La rinoplastia simple no precisa taponamiento ni férula nasal
  • Taponamiento nasal y férula protectora en rinoplastias completas
  • Retirada del taponamiento entre las 24 h y las 48 h
  • Retirada de la férula a los 7 o 10 días
  • Molestias propias del taponamiento y la férula, normalmente sin dolor
  • Medicación si se requiere
  • Revisiones obligatorias al cabo de unos días, de unas semanas y de unos meses, según prescripción

Convalecencia

  • Vida normal, pero con férula y posibles hematomas periorbiculares que desaparecen en una o dos semanas
  • Vigilar de no recibir golpes en la zona tratada durante uno o dos meses
RESULTADOS

Cambio estético evidente des del primer momento

Aspecto definitivo a partir del primer hasta el tercer mes de la intervención

Aspecto rejuvenecido

Mejora del perfil psicológico y la autoestima del paciente

GRADO DE DIFICULTAD

Intervención sencilla-mediana

NIVEL DE RIESGO

Bajo

Riesgos propios de la intervención: pequeñas asimetrías que precisen de un retoque nasal

Riesgos de toda intervención: hemorragia, infección, alteración de la cicatrización

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